<<Div.3 Tres Materias Esenciales >>


Capítulo 17.
Cuestionando que está bien y qué está mal

 

La vida distintiva hace la distinci√≥n de lo que est√° bien y lo que est√° mal. Es muy importante para el hombre Taekwondo hacer un buen juicio de lo que est√° bien y lo que est√° mal, que determina si Taekwondo hace un arma destructiva o fertiliza la propia vida. Como consta ya arriba, Taekwondo por si mismo no es una habilidad para rescatar un hombre, pero m√°s bien, distinto de la medicina o algo parecido, un habilidad para da√Īar y matar a un hombre, as√≠ se tiene que usar deliberadamente. Solamente en el uso sumamente controlado puede ayudar a realizar una contribuci√≥n a la sociedad y ofrecer a todo el mundo una intenci√≥n positiva y rica, como se intenta, a pesar de todo tipo de tentaciones. Es s√≥lo en un momento que la tentaci√≥n para retar a tu nivel entrenado de matar sin deliberaci√≥n te controla frecuentemente en tu vida sin avisar, y y tambi√©n es s√≥lo en un momento que est√°s determinado a explotar tu violencia bajo condiciones impulsivas. Puede no ser nada pero es tu personalidad adiestrada y fortalecida para controlarte a ti mismo bajo condiciones extremas que ayuda a superar este peligro. Por eso, el correcto Taekwondo deber incluir la realizaci√≥n de una buena personalidad junto con el desarrollo de los niveles. Esto es por que ellos nunca han ense√Īado niveles a un hombre cuya personalidad no es perfecta desde el pasado. Generalmente hablando, la seriedad es necesaria y esencial para desarrollar la personalidad propia. As√≠ TAEKWONDO, que requiere un desarrollo de la personalidad necesariamente, refuerza a un hombre a ser serio. Quien no suele ser serio cuando piensa muere en los niveles de muerte. Seg√ļn esto, la moralidad y el valor de Taekwondo nunca se podr√°n obtener al rechazar el esp√≠ritu sangriento que yace en Taekwondo. Su moralidad y valor se suelen confirmar seg√ļn el esp√≠ritu sangriento del Taekwondo con su peligrosidad, as√≠ como con el conocimiento de que tenemos que ser cuidadosos y templados.

Un antiguo proverbio dice que esos que se construyen a si mismos con una espada ser√°n destruidos por la espada. Pero el hombre Taekwondo nunca se construye a si mismo con su pu√Īo, pero con una √©tica causa por la justicia, usa su arma, por esto no ser√° destruido por su arma. Entonces donde podemos encontrar la obligaci√≥n √©tica que soporta la justicia? Podemos encontrar como un objetivo est√°ndar para juzgar, distinguir lo que est√° bien y lo que est√° mal? S√≠, podemos. Est√° sin forma ni sustancia para el hombre en el l√≠mite entre el hombre y la naturaleza, "respeta lo que cada hombre quiere hacer por igual". Ello es natural, objetivos y subjetivos, y es una materia de elecci√≥n. El santo rey llam√≥ a la sustancia de deber √Čtico "beneficia a todo el mundo extensamente()", y es porque la √©tica que sigue a todo el mundo es respetable.

Así el correcto hombre Taekwondo, que considera al hombre más importante que cualquier otra cosa, cuando él usa Taekwondo, lo usa no hiriendo a otros pero si borrándoles lo malo. Esto implica la armonía de la ética y TAEKWONDO. Por eso, si un hombre malo no puede ir contra ello no es porque TAEKWONDO ha tratado de matarle sino porque él no puede vivir sin la maldad en si mismo. Todo el mundo merece estar liberado pero nosotros no podemos ayudarle en este caso, que es, si la hay, solamente una limitación de Taekwondo.