<<Div.3 Tres Materias Esenciales >>


Capítulo 18.
Ver todo con piedad

 

Este hombre Taekwondo, que sabe que está bien y que está mal, se vuelve ético naturalmente y la conducta ética es para discernir que está bien y que está mal, y para escoger lo que está bien y abandonar lo que está mal. La actitud del hombre Taekwondo cuya vida es ética es sólo la piedad por si misma, y la piedad es la mente cuidadosa para guardar todo en su correcta posición, para que nada se salga de su sitio. Es lo mismo con el Camino del Cielo en la actividad del cuerpo. Los principios de utilizar el cuerpo y los principios de utilizar la mente son los mismos.

Lo que uno debe observar al principio, observándolo todo con piedad, es a si mismo. Para observarse uno mismo se tiene que colocar todo lo propio en su sitio correcto para no ser parcial de una manera directa, con la moderación por encima de sus deseos pero cuidadoso con cada acción, con sus pensamientos establecidos correctamente, y además, deberá estar alerta de que su sobre-temperamento prevenga sus buenas relaciones con otros. De este manera, él tiene que mantener un balance entre el temperamento y el no-temperamento unido a nada en su propia manera. Esto no es perderse a si mismo observándose a si mismo.

Lo segundo que uno tiene que observar es la relación entre otros y él. Para observar la relación propia se tiene que tener todas las malas relaciones opuestas las unas con las otras, siguiendo El Camino de la Tierra, observando un mal resultado y se está armonizado con el todo para mantener la bondad en la conducta, y además de esto, se tiene que vigilar que la prosperidad del hombre no tenga problemas en su reconciliación con la naturaleza. De éste modo, se puede mantener un balance entre el desarrollo de todos y la constancia en armonía para conservar buenas costumbres en la sociedad para que todo el mundo respete su antepasado preservando tradiciones al cultivar la civilización por la causa de todo el mundo. Esto no es perder al hombre observando al hombre.

Lo tercero que se tiene que observar es el entorno alrededor de √©l. Para observar el entorno se tiene que evitar todo que pueda da√Īar a si mismo en la naturaleza y elegir solamente lo que puede ser beneficioso, y √©l tambi√©n tiene que vigilar que su observaci√≥n y distinci√≥n no tienen que estar opuestas a toda la armon√≠a entera conteni√©ndolos al mismo tiempo. De √©ste modo, el hombre Taekwondo hombre se borra y se dibuja a si mismo a la vez para que √©l exista como la no-existencia y y no exista como la existencia en todas partes, despu√©s, si √©l existe, su posici√≥n es necesaria y si √©l no existe, aquel sitio tiene que ser vaciado, y todos ellos tienen que ser precisos sin casi conflictos. Esto es para conseguir su correcta posici√≥n en la observaci√≥n del entorno y para conseguir que el mundo observe al mundo.

Generalmente hablando, todo tipo de principios se pueden resumir en la piedad por observar los tres principios de arriba. Estos principios son los mismos que los de los hombres santos, y el hombre Taekwondo solamente los encontrará en su actitud o la de otros de observación. Si el hombre Taekwondo no está desocupado con su piedad por observarse a si mismo, relaciones y entorno, él podrá completar la reconciliación de Taekwondo como <Mu()> y TAEKWONDO como el principio de la vida, para su sabiduría.